Sucot: La fiesta de las cabañas

6 de octubre de 2017

Después del Día del Perdón (Yom Kipur), viene la fiesta de la alegría: Sucot o mejor conocida como la fiesta de las cabañas

Los hebreos ayunan por 26 horas, luego en el transcurso de los 7 días construyen al aire libre una cabaña con techo forrado de palmas que se llama SUCÁ, allí celebran la certidumbre de haber recibido un buen juicio para el año siguiente.

Durante toda la semana se debe comer y dormir bajo ese techo, para recordar que los israelitas vivieron en cabañas durante los 40 años que deambularon por el desierto y que Dios los protegió con las Nubes de Gloria.

La Sucá debe tener al menos 70×70 cm. Puede estar construida en un patio o en el balcón de un departamento. Debe tener al menos dos paredes completas y una pequeña parte de una tercera. Pueden ser de cualquier material, siempre y cuando sean lo suficientemente robustas para soportar el viento. Las paredes deberían ser de al menos 96 cm de alto, pero no más altas de 9,6 metros.

El techo debe estar hecho de algún material que crezca del suelo , por ejemplo ramas y hojas, pero no metal.

Durante el día deben realizar un rezo agitando cuatro especies envueltas en un ramo que contiene: cidra o ETROG, ulav que es una rama de palma, Hadas la rama de mirto y la Aravá la rama de sauce.

Las ramas se agitan en todas las direcciones como símbolo del dominio de Dios sobre toda la Creación.

Como la Sucá es designada como el “hogar” de cada familia judía por los próximos siete días, es costumbre decorarla. Mucha gente cuelga frutas y flores desde el techo, y pega posters de Jerusalem y otros temas judíos en las paredes.

La construcción de la Sucá nos llama a la reflexión sobre la vana persecución de placeres mundanos en contraposición a la búsqueda espiritual eterna. En realidad, la frágil construcción de la Sucá nos recuerda que las posesiones materiales son transitorias.

A continuación, escuche el micro: