Los mormones

15 de septiembre de 2017

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la principal denominación cristiana perteneciente al Movimiento que lleva el mismo nombre. Fue fundada por el estadounidense Joseph Smith el 6 de abril de 1830, en el oeste de Nueva York. Inicialmente Smith pretendió establecer la Nueva Jerusalén en América del Norte, llamada Sion. En 1831, la iglesia se trasladó a Kirtland, Ohio (el límite Este de Sion), y comenzó a establecer un puesto de avanzada en el condado de Jackson, Missouri (“centro de” Sion), donde planeaba eventualmente mover la sede de la iglesia.

Esta organización también se conoce como iglesia mormona, apodo que deriva del Libro de Mormón o iglesia SUD; aunque dichos nombres no están autorizados por la organización y no recomiendan su uso. Sus miembros son usualmente llamados mormones, pero prefieren autodenominarse «santos de los últimos días». Se considera a sí misma como «la única iglesia verdadera y viviente sobre la faz de toda la tierra».

Su fe se basa principalmente en la creencia de las enseñanzas de Jesucristo, que fueron supuestamente otorgadas por revelación divina a su fundador. Además de la Biblia en su edición de Los Santos de Los Últimos Días, su cuerpo doctrinal se completa con el Libro de Mormón, el libro Doctrina y el libro convenios y Perla de Gran Precio, todos ellos publicados por Smith y considerados como textos sagrados.

Los miembros de esta Iglesia creen en la Santísima Trinidad, en un plan divino y en la vida eterna: un estado de exaltación que se podrá conseguir luego del Juicio Final mediante una vida basada en la fe, la obediencia de los mandamientos, el arrepentimiento, el bautismo por inmersión y la confirmación por imposición de manos. Esta vida eterna se viviría en familia, y aquellos que la logren podrían tener en el Cielo hijos espirituales. Los mormones creen en un Dios cristiano de cuerpo tangible, que eligió a Jesucristo como su primer hijo antes de la creación del mundo y a partir de ahí creó al resto de los seres humanos a su imagen y semejanza. Su trono, además, se encontraría cercano a una estrella o planeta denominado Kólob.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se opone a la homosexualidad. También considera al aborto inducido como un pecado. No obstante, lo acepta en casos excepcionales, por ejemplo, cuando la fecundación es provocada por violación o incesto, cuando la vida de la madre está en peligro o cuando el feto padece graves defectos que le impedirán vivir después de nacer.

Desde los comienzos de esta Iglesia, Joseph Smith permitió y practicó la poligamia, e incluso tuvo 40 esposas. Esta práctica fue compartida y difundida por otros líderes mormones como Brigham Young y Heber C. Kimball, y todavía se practica en algunas iglesias pertenecientes al Movimiento de los Santos de los Últimos Días. Sin embargo, a los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días contemporánea, se les prohíbe practicar la poligamia o matrimonio plural, y los que lo hacen, pueden ser excomulgados de la iglesia. Los mormones, además celebran en sus templos una ceremonia llamada “sellamiento eterno”, un matrimonio que se supone durará por la eternidad, y no solo hasta que la muerte separe a los cónyuges. Una ceremonia de vínculo eterno análoga se realiza para los hijos con sus padres.

Dentro de sus templos visten un tipo especial de ropa interior de color blanco. Allí también se realiza el bautismo vicario, realizado en nombre de sus antepasados, y otras ordenanzas como la confirmación, el matrimonio y el sacerdocio, pero destinadas a familiares fallecidos.

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